Creo que a estas alturas las personas que me leen saben que amo profundamente a Taylor Swift. Eso me hace querer a las personas (artistas) que ella quiere un poquito más de lo normal. Ed Sheeran siempre me gustó, me pareció un artista sensible, profundo, muy reservado y por sobre todas las cosas real. Esta docuserie hace que lo quiera más, que me den ganas de verlo en vivo y más ganas de escuchar sus canciones.
No pensé que me iba a llegar tanto una serie de esta índole. Que me haría llorar, reflexionar hacia donde quiero llevar mi vida, mis sueños. Lo seguimos a Ed a través de varios años, pero el foco principal está en el 2022, que no fue un buen año para él, salvo por el nacimiento de Júpiter, su hija menor. El dolor de perder a su mejor amigo, Jamal Edwards, el dolor de la posibilidad que su esposa (a quién no conocía ni de nombre yo) pueda tener cáncer, el dolor que lo lleven a juicio y duden de su capacidad como artista es la suma de todas las cosas que tiene este documental.

