Hace un tiempo que quería ver esta película por su premisa, pero más que nada porque está dirigida y escrita por el maorí que más me gusta Taika Waititi, además que es él quien hace de ese Hitler como amigo imaginario, una buena fórmula que resulta, pero no siempre.
La premisa es muy interesante, la película por momentos termina siendo más profunda que cómica, y eso es algo positivo. A los niños se les puede adoctrinar más fácil que a un adulto, por eso nuestro pequeño Jojo es nazi a más no poder, cree que lo que Hitler está haciendo es lo mejor, es su amigo imaginario, ni más ni menos.
