Una vez más volví a pisar el palito, esta vez fue una doble pisada. La primera fue caer en la promoción de Netflix de la nueva película argentina, la segunda fue creerle a todos esos críticos famosos o eruditos que hablan de una gran película…creo que vimos películas diferentes. Un film que tarda muchísimo en establecerse, para que luego no pase nada interesante y resulte aburrido. Lo salvan un poco las actuaciones.
La sinopsis habla de un hombre que aprovecha una circunstancia única e imprevisible para desaparecer y huir de sus deudas, armar su vida lejos de su país y su familia. Todo esto tarda muchísimo en suceder, parece el prólogo más largo de la historia del cine, y eso que el film dura 105 minutos. Una vez que sucede eso, la película parece apagarse, entrar en caída. Es como si venía en una meseta, tomando velocidad y en vez de subir se encontró con un precipicio.
