No soy una persona muy religiosa, de hecho, no creo ni en dios ni en la iglesia. Esta serie cree, y mucho en un Dios y en Lucifer, intenta hacernos reír con una premisa basada en un idiota, pero me parece que es más una propaganda de la religión.
No es una mala serie, tampoco es una serie muy divertida. Tiene sus momentos que te sacan una carcajada y algunos otros que te sacan alguna risita. Lo que si tiene es una gran protagonista que pareciera que le queda chica la serie. Melissa está para algo más que una serie así.
