Me dispuse a ver esta película de origen boliviano con la idea de que iba a ser similar a Papicha, en el sentido que iba a mostrar la lucha de una mujer, como el feminismo sigue luchando desde adentro. Al menos una idea así da la sinopsis de esta película.
Me encontré con un pastiche de escenas, en blanco y negro,
que muchas veces carecían de sentido. No sé si el director quiso lograr este
efecto en el espectador, el de no entender nada. Mostrar un montón de cosas,
sugerir un millón de otras, y, aun así, no decir nada.
