Me acuerdo que cuando salió esta película había dos bandos: los que la amaban y los que la odiaban. Confieso que en ese entonces me dejé guiar por los que la odiaban, por ende, nunca la vi. Hoy, más de diez años después, y con la información de que Netflix va a sacar un animé, basado en la película (que está basada en un cómic) me pareció interesante ver la película para entender un poco más el mundo de Scott, fue una buena elección.
Además del motivo anterior tenía ganas de reírme. No me funcionó con las películas que vi esta semana, esta era el último manotazo de ahogado que me quedaba y por suerte funcionó. Lo más interesante es la edición, el montaje y la forma en que está hecha. Con todos esos recursos de los cómics agregados a las actuaciones hace que el film sea llevadero y entretenido, con varias risas y algunas situaciones que dan cringe.
