Uno lee la sinopsis de lo que va a ver, para ver si le interesa o no. También para ver qué tan cerca o no le puede llegar a tocar a uno. En este caso estaba seguro de que no me iba a tocar de cerca. Si me interesó porque es un tema del cuál no se mucho, prácticamente nada, y me pareció interesante que esté ambientada en los 80, época en el que el VIH, y el SIDA, tuvieron su momento más cumbre. Sumado a todo esto que el creador es Russell T. Davies, quién me gusta bastante lo que hace, sobre todo Doctor Who, una serie que todos deberían ver.
Una de las cosas que me gustó y me resultó interesante es cómo toca la ignorancia sobre el HIV y el SIDA, como que al principio no se le daba mucha bola y se juzgaba fuerte a la gente que lo tenía, a los hombres que lo tenían, al punto de auto recluirse estos y de que sus propios familiares lo alejen y no quieran saber nada con esa persona. Todo esto era más que nada por la poca información, no es claro lo que sucede, simplemente mucho miedo, mucho pánico, me hizo acordar un poco a todo lo que pasaba con el COVID (salvando todas y las muchas diferencias que hay) cuando apenas salió, de que había mucha ignorancia, entonces la gente actuaba de forma irracional. Acá pasa lo mismo. Mucha desinformación, mucho miedo, mucha ignorancia. Probablemente fue la forma en que sucedió, viéndolo hoy parece poco creíble, pero estamos a casi 40 años, y las cosas cambiaron mucho.
