Sin quererlo, ni buscarlo estoy empezando a tener otro director argentino que me gusta su laburo. No son de esas películas que te van a volar la cabeza por su profundidad o mensajes, son películas para entretener, para pasar el tiempo, divertirte con acción, con violencia, con gore. Nicanor Loreti es este director, vi tres películas de él, a todas les puse un siete.
Lo que tienen las películas de Loreti es que no son complejas, esto no quiere decir que sean simplonas y malas. Todo lo contrario, tienen una buena narrativa y un guion llevadero. El caso de este film, va y viene constantemente entre algunos pensamientos de nuestro protagonista y el presente. Lo curioso de este film es que todo transcurre en una mañana. En pocos minutos suceden un montón de cosas interesantes y algunas divertidas.
