Antes que nada, vamos a aclarar que esto no es Toy Story, ni tampoco creo que sea una copia. Es una historia de un juguete perdido que es mucho más profunda. A veces Netflix no recomienda las joyitas ocultas que tiene, y esta es una de esas. Una mini serie de cuatro capítulos que te llega al corazón, y te hace pensar algunas situaciones en tu vida. Hermosa y efectiva.
No vamos a negar que al ver juguetes que hablan se nos viene a la mente la película más conocida de esta índole. Es cómo ver una película de exorcismos, se te viene la más famosa a la mente y no por eso es una copia. No es menor el detalle de que sea una serie, creo que los creadores buscaron una forma de distanciarse de Toy Story, y haciendo una serie cortita fue una gran elección.

