Esta es una de esas series que arranca bien arriba y comienza a caer de a poco. La primera temporada me pareció fantástica. Encontrar una serie antihéroes, que no sean los típicos de Marvel o DC fue lo que me motivo a verla desde el momento uno. Además del gran elenco que tiene y, después de ver el primer capítulo, ver el gore que hay me dio más ganas de verla.
Al transcurrir la temporada 2 y 3 comenzó a pasar lo opuesto. No empeora al nivel The Walking Dead, pero no logra mantener el gran nivel de la temporada 1. La primera fue un 9, la segunda un 8 y la tercera un 7. Realmente espero que en la cuarta temporada logren retomar ese nivel de la primera, donde había algo que te atrapaba y te daba ganas de seguir viendo, de no poder esperar al próximo capítulo.
