Sinceramente no me entiendo. Esta es una de esas películas que me pregunto cómo no vi antes, qué fue lo que me hizo no disponerme a verla. También sé que las cosas suceden por algo y que a veces las películas las vemos cuándo realmente necesitamos verlas. Me estoy poniendo filosófico para excusarme y pedirles disculpas por recién ver este maravilloso film que me hizo reír, llorar y hablarle a la pantalla.
Son pocas las películas que me encuentro diciendo algo en voz alta o gritándole a los protagonistas. Las veces que le grité a Wall-e no las pude contar. Lo que me reí también es inmensurable, posta que me reí muchísimo y la disfrute muchísimo a esta película. Es raro pensar que una película que cuenta con muy poco diálogo pueda ser tan hermosa, tan llevadera, tan magnífica.
