Hay momentos en los que necesitamos ver algo para únicamente reír, para pasarla bien, para no pensar mucho. Existen los stand up o especiales de comedias que sirven mucho para eso, pero también existen series cómo esta. Una serie nacional que tiene un objetivo principal y ese es hacernos reír, y otro secundario que es hacernos pensar sobre el amor, sobre la familia, sobre los vínculos. Hace bien las dos cosas.
La premisa es simple, Gastón y Verónica están casados hace 15 años y tienen 2 hijos. Se pelean todo el tiempo, no pueden hablar sin gritarse y todo eso se traslada a sus hijos. La mayor de casi 15 y el más chico de 9. Se están por ir de vacaciones y sucede algo que hace que los hijos se cansen y obliguen a sus padres a pasar 10 días juntos y decidir si se van a divorciar o se van a poner las pilas e intentar arreglar su matrimonio.
