A mitad de los años 2000 con la llegada de “The Office” (US) hubo un boom de series del tipo falso documental, eran toda series divertidas y bienvenidas, que nos hacían reír y disfrutar de este nuevo tipo de comedias. Todas eran actuadas por actores y actrices. Esta serie que voy a criticar tiene un toque distinto, es un juicio falso dónde todos son actores menos uno: Ronald Gladden, un tipo común y corriente que es seleccionado para jurado en este juicio falso. Una comedia sutil y llevadera.
La premisa a mí me sonaba bastante interesante, me intrigaba saber para dónde iba a ir toda, que iba a suceder. Sería una versión más pequeña de “The Truman Show”, la diferencia sigue radicando en que hay una sola persona que no es actor y que no sabe que está siendo filmado para una serie de este estilo. Ronald cree que están haciendo un documental sobre cómo es transitar un juicio.
