Llego el momento de viajar a Finlandia para ver una película de terror, una de ese terror nórdico que es tan particular, tan distinto. Un film que no tiene sustos “salto”, que tiene más suspenso que terror y que es bastante predecible en todo momento. Me quedé con un sabor semi amargo, el director cree ser sutil y es demasiado obvio en varias situaciones.
Aclaremos algo de entrada, no es una película mala. Tampoco es una película buena. Es rara. La madre super exigente con su hija, proyectando sus sueños frustrados y muchas otras frustraciones. Se hace la influencer mostrando una familia perfecta que no existe. Ya eso da mucho miedo, luego tenemos al padre que es un sin sangre cornudo consciente, el hermano pequeño que solo quiere molestar y es un calco del padre. A todo eso súmale que nuestra protagonista encuba un huevo de una cuerva y empieza a crecer de manera increíble. Sale una bestia y empieza el caos, más caos.
