Desde que empezó a dar vueltas el tráiler en Prime me daban un poco de ganitas de ver esta película. Los motivos eran porque hay perros y porque está Barry Allen…digo Grant Gustin. Sábado a la noche, no tenía ganas de pensar mucho y decidí verla. Resultó ser una sorpresa, una película divertida y entretenida, con muchos clichés, pero ya saben que hay veces que no importa.
No importa que uno ya sepa para dónde va a ir el film, durante los 106 minutos que dura el film ya sabemos (casi) todo lo que va a suceder. No es de esas películas que te va a dejar recalculando o te va a dejar pensando, es A conoce a B, la pasan mal en la primera cita, pero pasa algo que les obliga a volver a verse y tener que conectar, el amor crece sin que lo quieran y el resto lo saben. Lo importante es cómo me contás eso, la forma y no lo que me contás.

