Hace tiempo que esta película me está rondando, está en una lista larga de películas hollywoodenses para ver, pero nunca me encontraba en el “mood” para verla. Anoche quería ver una de estas películas que son para pasar el rato, divertirte un poco, reírte y quizás hasta llorar un poco. Este film cumple con todo eso, dentro del universo de las comedias románticas es una buena película.
Esta es una de esas películas a las cuales no le podés pedir mucho, no hay una historia novedosa, no tiene mucho para destacarse, pero dentro de esta clase de film, está bastante bien hecha. Tiene varios momentos divertidos, tiene momentos tensos, algo de drama y un cameo fantástico por parte de Keanu Reeves. Lo otro que tiene de bueno es que no es larga, ni tiene mal ritmo. Empieza con un buen ritmo y lo mantiene a lo largo de sus 100 minutos.
